Cuidado de las Gemas

5+1 CONSEJOS PARA MIMAR NUESTRAS GEMAS

¡Bienvenidos al blog de Mahalo Lei!

En este primer post os ofrecemos unos MahaloConsejos sobre cómo mantener y limpiar esas piedras semipreciosas que adornan nuestros collares y otra joyería.

Cuando adquirimos una joya no queremos que se nos estropee, ni que se rompa, ni nada similar, ¿verdad? Pues aquí vienen unos imprescindibles para sacarle el máximo partido a nuestras joyas y lucirlas como se merecen.

1. NO ME PERFUMES

En primer lugar, es muy importante el orden en que nos vestimos y nos arreglamos. Hay que tener en cuenta que las piedras se pueden deteriorar con roces o productos… A la hora de ponerse un collar de piedras debe ser lo último que nos ponemos.

Muy importante es usar primero los cosméticos, perfumes, lacas… y, dejar que sequen para después terminar nuestro look con ese fantástico collar que tanto nos gusta y que nos da ese toque personal que buscamos. Así evitaremos que se nos estropeen las piedras con alguno de los componentes de los químicos.

2. OJO A LA ANILLA

Lo siguiente a tener en cuenta es el estado de las anillas del collar. Las gemas pesan y, por lo tanto, con el tiempo las anillas que las sujetan van cediendo. Así que, antes de usar los collares debemos revisar el estado de las anillas y si vemos que alguna se está abriendo o cediendo, arreglarla. Porque no queremos que con algún tirón producido por el carro de la compra, el cinturón del coche o incluso por nuestros hijos pequeños se nos separen en mitad de la calle, se nos caigan al suelo y se rompan las piedras, ¿verdad? ¡A revisar anillas se ha dicho!

3. ABRIGARLAS BIEN

Cuando llegamos a casa queremos cambiarnos de ropa y ponernos cómodos enseguida, pero no podemos dejar nuestras joyas en cualquier sitio ni, de cualquier manera. Debemos envolverlas con una tela suave y protegerlas:

* De la luz. Algunas gemas como el topacio se dañan.

* De temperaturas extremas. O variaciones fuertes de temperatura.

* De ambientes húmedos.

* De arañazos y golpes con otras piezas.

Además, si vas a guardar tus joyas por un largo período de tiempo debes limpiarlas bien antes.

4. LA SOLEDAD DE LA GEMA

Es recomendable guardar nuestras gemas en el estuche original o, si no se posee este, en estuches individuales. A veces, por problemas de espacio o similar, las tenemos que depositar en un mismo joyero: éste debe tener distintos compartimentos para que las gemas se rocen lo menos posible y estar forrado en tela suave.

A parte del lugar, es importante la forma de guardar las gemas. Debemos procurar no cerrar las cadenas y que las joyas permanezcan lo más planas posibles.

5. EL MOMENTO Y EL LUGAR

En el coche: Cuidado con los cinturones de seguridad de los vehículos, debemos sujetar nuestro colgante, ponernos el cinturón, y soltarlo por encima de este, para evitar daños en nuestra gemas con cualquier frenazo o movimiento brusco.

En el agua: Ya sea en piscinas, duchas, bañeras o mares, debemos prescindir de nuestra joyería. ¡No queremos arriesgarnos a dañarla o perderla!

En verano: El sudor es un poderoso enemigo de las gemas, y en verano más. La alta salinidad deteriorará nuestra joyería, por lo que debemos prestar especial atención a la limpieza de nuestros abalorios en esta época. También es buena idea alternar los colgantes para que no sufran en exceso.

¡Recuerda que los movimientos bruscos y tirones pueden ceder las anillas y estropearnos o rompernos las joyas!

+1. ¡EXTRAS! Limpieza

Pese a que son acciones muy extendidas NO debemos:

* Limpiar las gemas con pasta de dientes.

* Guardarlas envueltas en papel de periódico.

* Limpiarlas con agua hirviendo.

* Limpiarlas con alcohol.

Son falsos mitos sobre el cuidado y limpieza de la joyería.

Lo que debemos hacer periódicamente es:

* Usar un trapo húmedo o seco con las gemas porosas como el coral, el ámbar o las perlas.

* Usar agua, jabón neutro y un cepillo suave será adecuado en el resto de casos. Siempre y cuando sea jabón pH neutro y en pequeña cantidad, ya que algunos jabones pueden quitarle el color a nuestras piedras.

* Usar un paño seco en el día a día tras quitarnoslas para retirar los posibles restos de grasa, sudor, polvo o cosméticos.

Muchas gracias por haber leído nuestros primeros Mahalo-Consejos, esperamos que os sean de ayuda. Si queréis que os hablemos de cualquier otro tema u os surgen dudas sobre este, no dudéis en contactar con nosotros en los comentarios o en las redes sociales.